La Pluma y la Espuma. Blog de la escritora Clara Asunción García

Si hay un mar, un libro o una cerveza cerca, soy feliz. Si estoy acompañada cuando eso sucede, lo soy aún más.

lunes, 20 de junio de 2016

NO SOY YO

   
   Estos días estoy recibiendo muchos correos. De apoyo, de comprensión, de ánimos… y de disgusto, frustración y casi enfado. Enfado conmigo, por mi decisión. Por dejaros sin Cate.
   Me lo estáis diciendo con mucho cariño, eso sí, y quiero que sepáis que estáis en vuestro derecho. Que os comprendo. Que tenéis toda la razón del mundo sintiéndoos así. Al fin y al cabo, quienes me escribís sois aquellxs que siempre habéis hecho lo correcto… y os encontráis con que esta es vuestra “recompensa”.
   Os entiendo. No sabéis cuánto y de qué modo os entiendo. Para mí también sería, como lectora, una putada perder historias que me gustan por una decisión en la que pagan justxs por pecadorxs. Y vuelvo a disculparme, una vez más, con todos vosotrxs, y no me importará ni pesará hacerlo cuantas veces sea necesario.

   Pero sabed también que ese disgusto, esa frustración y ese cabreo ya lo he vivido yo desde el otro lado de las páginas, como escritora. Como alguien que lo único que hace es ofrecer su trabajo con tanta ilusión como esfuerzo. Los he sentido durante cinco largos años, los he experimentado cada vez que veía que ese trabajo no era respetado ni valorado. Aun así, continué, siempre, un año más. Y otro. Y otro. Y…
   … Y hasta aquí. Hasta el momento en el que te dices: “Ya está, se acabó. Esto no puede seguir así”.
   No voy a repetirme, ya sabéis cuál ha sido ese “hasta aquí”Solo quería deciros que considero legítimas vuestras quejas y reclamaciones, vuestro disgusto, pero también que equivocáis el objetivo, la diana de vuestro enfado.
   Porque no soy yo la que os deja sin Cate.
   No soy yo.
   Y que esa pregunta que me hacéis también en vuestros correos, acerca de qué podéis hacer, tiene muy fácil respuesta: ayudadnos a hacer comprender las consecuencias de la piratería. Podéis hacerlo compartiendo el post, o cualquier otro que leáis acerca del mismo tema; podéis hacerlo la próxima vez que, estando con vuestrxs amigxs, familia o conocidxs, alguien diga: “Me descargué este libro el otro día…”, explicándoles las consecuencias de sus acciones.
   Porque solo uniéndose las motas de polvo consiguen levantar polvareda.



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