La Pluma y la Espuma. Blog de la escritora Clara Asunción García

Si hay un mar, un libro o una cerveza cerca, soy feliz. Si estoy acompañada cuando eso sucede, lo soy aún más.

miércoles, 15 de junio de 2016

GRACIAS



   Quiero agradeceros a tod@s los mensajes (tanto públicos como privados) de ánimo, de cariño, comprensión y solidaridad. Ha sido una decisión muy meditada (tanto, que han pasado cinco años desde que pensé hacer algo así por primera vez), y sé que a much@s de vosotr@s no os ha gustado.
   A mí tampoco. Os lo puedo asegurar. No me ha gustado nada y, además, ha sido muy dolorosa. Llevar algo dentro de ti y verte obligada a renunciar a ello por la poca conciencia de otr@s, la falta de respeto o el nulo valor que es@s otr@s le otorgan, es desolador.

   Yo puedo escribir desde la rabia, desde el dolor, desde la ira, desde el amor, la pasión y un sinfín de emociones y sentimientos, tantos como me permita albergar ese interior mío. Pero, desde luego, desde donde nunca podré hacerlo es desde la desilusión. Jamás. Y apostaría lo que fuera a que ninguna persona creativa podría hacerlo (escribir, pintar, componer, esculpir, fotografiar, bailar, actuar…).
   Porque la desmotivación es nuestro cáncer. Nada que no se cree desde la premisa de una chispa, por muy diminuta que sea, de deseo, podrá tener vida. Nunca. Nacerá muerto antes de ver la luz. Se podrá hacer, no digo que no, pero estaréis ante un producto prefabricado, carente de alma.

   Mi profesión no es ni mejor ni más digna que la de cualquiera; ni especial, loable o merecedora de aplausos. Es lo que es: yo estoy en un lado de la valla y cuento historias, y vosotr@s estáis en el otro y decidís acogerlas o no. Ya está. Que os gusten más o menos, que en una haya logrado conectar más con vosotr@s y en otra menos, que os defraude, que no lo haga, que queráis más u os decantéis por otr@ escritor/a, etc…, es tanto cuestión de que yo lo haya hecho mejor o peor como de que mis intenciones y vuestr@s deseos se hayan encontrado en ese punto mágico de conexión que tanto un@s como otr@s anhelamos.

   Pero lo que sí creo es que debe ser tan digna de respeto y consideración como cualquier otra. Una actividad en la que alguien invierte su tiempo, su capacidad y su esfuerzo (y su ilusión) en elaborar un producto (que tiene un precio) debería serlo.
   No creo que sea tan difícil de comprender.
  Dicho esto, os digo: yo también he pirateado. Claro que lo he hecho. ¿Cómo no hacerlo? ¡Pero si me lo ponen en bandeja! Está ahí, solo hay que cogerlo… o no.
   Porque puedes escoger. Y creo que ese es el quid de la cuestión: llegar a ese punto de conciencia. Distinguir entre lo que está bien y lo que no. Escoger entre usar el cuchillo para cortar el pan o hacerlo para rebanarle el pescuezo a alguien.
   Porque no es la herramienta, sino el uso que se hace de ella, y lo importante, lo esencial, siempre, siempre será la conciencia de quien la use. Tu conciencia.
   No importa lo que tardes, o las razones que te lleven a tomar la decisión de escoger, como fue mi caso. Lo importante es que finalmente lo hagas.

   No voy a decir más, porque solo quería daros las gracias y deciros que escucharé todo lo que queráis decirme, o aportar. Que iré respondiendo poco a poco a vuestros comentarios y correos.
   Solo pediros: ayudadnos, no a mí, a tod@s l@s que nos dedicamos a esta profesión. Ya no podemos seguir haciéndolo sol@s. No podemos, sin vosotr@s, porque solo vosotr@s, l@s que estáis al otro lado de esa valla (que nunca ha sido tal) tenéis la clave.

  Y también deciros que Cate está hecha una puta mierda. Tanto, que ni siquiera le apetece ir a emborracharse (fijaos…). La tengo aquí, a mi lado, calladita, mirándome con unos ojos que no sé si me dicen «Ole tus ovarios» o «¿Por qué nos haces esto?».

   Porque si ella algo tiene claro es que, con esta decisión, el principal daño nos lo hemos hecho a nosotras mismas. A ella, y a mí.

   Gracias por seguir estando ahí.

2 comentarios:

  1. Sigo pensando ,que es cuestión de actuar.Para que la concienciación surca efecto creo que debéis dialogar entre las partes afectadas,tomar medidas desde una postura fuerte y firme.Creo que si tardáis mucho,este mundo de la Cultura LGTB desaparecerá.Sigue siendo una opinión personal .Un saludo desde el Norte.

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  2. Cierto, es cuestión de actuar y precisamente es lo que he hecho: pasar de las palabras a los actos. Como también creo que yo sola no puedo y que debemos implicarnos todas y todos, como tú dices.

    Pero hay una cosa cierta y que es fundamental para que esto empiece a solucionarse: sin lxs lectorxs será imposible. Lxs lectorxs que son,al mismo tiempo, parte del problema y de la solución. Porque yo no quiero ir al final de la "línea", al castigo, a la imposición de la ley (que también), sino al principio. Y en ese principio están lxs lectorxs... y su conciencia.

    El hecho de que, en ese punto, hagan o no lo correcto.

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