La Pluma y la Espuma. Blog de la escritora Clara Asunción García

Si hay un mar, un libro o una cerveza cerca, soy feliz. Si estoy acompañada cuando eso sucede, lo soy aún más.

martes, 23 de febrero de 2016

YO QUIERO VEINTE VECES VEINTE MÁS

20 AÑOS DE LA EDITORIAL EGALES


    Hace veinte años yo tenía veintiocho. Hacía cinco ya que me había leído “Carol”, de Patricia Highsmith (#NuncaTeLoPerdonaréTíoTodd) y, tan solo unos meses después, “Las amigas de Héloïse”, de Hélène de Monferrand.
 (#MiOtroLibroDeLibros #VirgenDeLosFotogramasNoPermitasQueLoAdapteNingúnTíoTodd).
    La lectura de esos dos libros marcó un antes y un después en mi vida. En el caso de “Carol” ya amplia y largamente explicado, y en el del libro de Hélène de Monferrand porque, aparte de ser un libro absolutamente delicioso que me fascinó (y que a día de hoy todavía releo, manteniendo intacta esta fascinación) fue también el primero que me provocó una sana envidia. No solo porque la historia, la estructura, los personajes, el modo de narrar (todo, vaya) me subyugaran, sino porque nada más pasar la última página pensé, apretando los dientes: “Joder, cómo me gustaría escribir algún día algo así”.
   Todavía no lo he conseguido, pero tanto ese libro como el de Highsmith me marcaron profundamente, impulsando el anhelo que arrastraba desde que era una cría de poder escribir mis propias historias. En ese 1991 todavía estaba a años luz de poder hacerlo. Exactamente, a diecisiete, el tiempo que iba a transcurrir hasta que me sentara delante de un teclado y empezara a escribir una historia que más tarde, en 2013, saldría publicada con el título de “La perfección del silencio”.
   Pero este post no va exactamente de eso, ni de mí, sino de la posibilidad. Y la editorial Egales fue esa posibilidad. Porque tras leer aquellos libros se inició una larga y sedienta travesía por el desierto. Tras la revelación, la sequía. Hace veinticinco años, os lo aseguro, no había toda esta cantidad de títulos de temática lésbica de la que ahora disfrutamos; ni por asomo. Para encontrarlos tenías que hacer una auténtica labor detectivesca, de puro encontrar la aguja en el pajar. Y ya os digo yo que no solo no abundaban sino que la mayoría de las veces te llevabas un chasco cuando creías haber detectado uno (¡por dios, si hasta me compré “El amante lesbiano”, de José Luis Sampedro!).
   En resumen: había pocos, la mayoría de las veces insatisfactorios, y la frustración o la decepción acababan etiquetando la mayoría de los hallazgos.
   Pero. Noviembre de 1995: nace Egales. Febrero de 1996: compro mi primer libro (“En otras palabras”, de Claire McNab, tal vez todo un guiño del destino) y entonces se acaba. Se acaba la frustración, se acaba la decepción, se acaba el desencanto y se acaban los chascos.
¡Una editorial de temática!

   Fue como ver la luz al final del túnel. Esa fue la sensación: una esplendorosa luz al final de un túnel opresiva y mayoritariamente heterosexual.
    Ya no había pajar, sino todo un muestrario de agujas. ALELUYA.
   Desde ese febrero de hace veinte años hasta este febrero de hoy la historia se podría contar por sí sola, resumida en una sola frase: “De lectora compulsiva a escritora de la casa”.
  Pasaron muchos, muchos años hasta que pude ordenar todo ese caótico interior mío y empezar a estructurarlo en forma de historias, pero lo más destacable de todo ese proceso fue eso: la posibilidad. Porque sin Egales no habría sido posible. Sin Egales no existiría ese salto de receptora de historias a creadora. Sin Mili Hernández, Connie Dagas y Helle Bruun, que me dieron mi primera oportunidad, no existiría la escritora que ahora soy.
   Tampoco sin vosotras, mis lectoras. Sin vuestro apoyo, sin vuestro aliento, sin esa maravillosa acogida que siempre le dais a mis historias, yo no me levantaría con ganas de sentarme, un día más, delante de un teclado.
   Gracias y gracias, a unas y a otras.
   Son veinte años ya de la primera editorial LGTBQ de España. O tan solo veinte años.
   Yo quiero veinte veces veinte más.
   Si seguís estando al otro lado de las páginas, lo conseguiremos.

****

   La editorial Egales cumple veinte años y lo celebra publicando una antología de relatos que en breve estará en la calle: “Donde no puedas amar, no te demores”. Una colección de historias de las que tengo el orgullo de formar parte con el relato titulado “¿Te lo puedes creer?”, junto a once más de otras tantas excelentes escritoras.




No hay comentarios:

Publicar un comentario