La Pluma y la Espuma. Blog de la escritora Clara Asunción García

Si hay un mar, un libro o una cerveza cerca, soy feliz. Si estoy acompañada cuando eso sucede, lo soy aún más.

jueves, 17 de diciembre de 2015

POR QUÉ #MARIMARYEVA

DE TÍTULOS DE RELATOS EN ANTOLOGÍAS MARAVILLOSAS



  Cuando en marzo de este año recibí la propuesta de Alberto Rodríguez y Gonzalo Izquierdo, responsables de la editorial Dos Bigotes, de formar parte del proyecto que más tarde se materializaría en esta preciosa antología que es “Ábreme con cuidado”, fueron dos las frases que encabezaron mi correo de respuesta. Una (bastante breve) fue: “¡Sí!”. La otra: “Me pido a Patricia Highsmith”.
  La razón de elegir a Patricia creo que es ya suficientemente conocida, así que, aclarada la razón del quién, queda la del porqué. ¿Por qué ese título? ¿Por qué #Marimaryeva?
  Veréis (y esto es una advertencia): ¿tenéis por casualidad algún/a amigx escritor/a? ¿Conocidx? ¿Cercanx? ¿Lejanx?
  Bien, pues lo tengáis o no, os encontréis cerca, a media distancia o lejos de su radio de acción, es mejor que sepáis algo: cuidadito con ellxs. Mucho cuidadito. Cuidadito con sus orejas, sus ojos y, en resumen, con toda su persona en su conjunto.
  Porque, veréis, lxs escritorxs somos unxs ladronxs. Así, tal cual. Unxs auténticxs mangantes. Pero nuestra peculiaridad (y la principal razón de que no ocupemos de forma masiva las cárceles del Estado) es que en vez de apropiarnos de lo ajeno material (llámese cartera, fondo de pensiones, paga o coche), nosotrxs robamos vidas. Las vuestras. Nos apropiamos de esa pequeña cicatriz en el labio superior, o de la anécdota del encontronazo en las escaleras de El Corte Inglés, del recuerdo de aquellas vacaciones, del desastre con el chocolate en la cocina, o de cualquier hecho, gracia, originalidad, detalle, aspecto, forma y lugar que ofrezcáis al alcance de nuestros ojos y oídos.
  Te robamos a ti, sí, y además lo hacemos de forma descarada. Nos quedamos con lo que es tuyo para hacerlo nuestro y, de ahí, de todos.
   Yo, por ejemplo, robé a Marimar y a Eva. Así, tal cual. Les birlé un trocito de su vida, de sus recuerdos, de su día a día.
  Porque  Marimar y Eva existen… aunque no. Son, sí, dos. Se conocen, sí, desde hace mucho tiempo. Y sí, a veces se refieren a ellas como marimaryeva, todo junto, de un tirón.
  Las conocí (en persona, que ya virtualmente teníamos un camino recorrido, sobre todo con una de las partes del hashtag) en una ocasión que fui a presentar a Madrid. Hubo, por supuesto, cerveza; mucha (por entonces todavía la bebía con alcohol, ay). Y entre esas cervezas que iban y venían surgió en un momento dado de la conversación la anécdota de que se refiriesen a ellas como marimaryeva y el hecho de que parecía un hashtag.
  Aquello se quedó allí. Tras las risas, la cerveza y la presentación, ellas se quedaron en Madrid y yo regresé a Alicante.
  Pero… no volví sola. Entre la maleta, mi señora y servidora, se coló en aquel tren el germen de lo que más tarde sería el relato que podéis encontrar en el libro. Esa semilla se me metió dentro, y fue dando vueltas y vueltas por mi cabeza, dándome tironcitos, tocándome en el hombro, porque sabía, era perfectamente consciente, de que ahí había una historia.
  Cuando eso sucede, pueden ocurrir dos cosas: que te sientes delante del ordenador y revientes a escribir, o que algo dentro de ti decida cuándo, cómo, por qué y para qué va a nacer esa historia.
  Bien, pues esa decisión se tomó en marzo de 2015, cuando llegó a mi bandeja de correo un email con una cautivadora propuesta, y entonces el clic en mi cabecita dijo: "Ya, aquí, ahora, para esto".
  Y me senté frente al ordenador y escribí la historia y lo hice prácticamente de un tirón.
  #Marimaryeva acababa de nacer. 


    Hoy se presenta el libro en Madrid. Me habría encantado ir, encontrarme con mis compañeras... y reencontrarme con marimaryeva (porque me dicen que van a estar allí). No va a ser posible, pero vais a poder disfrutar de prácticamente el resto de autoras que componen la antología, así que os invito a que os acerquéis y las arropéis, que os asoméis a ese puñado de relatos que sirven de puente al Tiempo, de enlace con aquellas escritoras que nos precedieron en él.
  Que los disfrutéis.

2 comentarios:

  1. Disfrutaremos Dña. Clara, e iremos en su nombre para representar nuestro hashtag preferido #Marimaryeva. Una pena no verla. Por cierto, Marimar es la que leía Carol... ja,ja..

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    1. Jaja, anda que no eres "pidona" ni ná tú, chata. ¡¡¿¿Te parece poco??!! Anda que...

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