La Pluma y la Espuma. Blog de la escritora Clara Asunción García

Si hay un mar, un libro o una cerveza cerca, soy feliz. Si estoy acompañada cuando eso sucede, lo soy aún más.

domingo, 22 de diciembre de 2013

NUEVA RESEÑA PARA "ELISA FRENTE AL MAR"

EN LA WEB "DESPERTARES DE STONEWALL"



"Elisa frente al mar es la tercera novela de Clara Asunción García y, también, la tercera novela suya que he leído. Y estoy segura que a este paso habrá y leeré una cuarta, una quinta, una sexta, una séptima,… no puede ser de otra manera. (Al menos eso me digo mientras cruzo los dedos).
El argumento de la novela gira en torno a la relación entre dos mujeres, Nuria y Elisa, que tras dieciocho años sin verse se citan en lo alto de un acantilado, junto a un faro, en una pequeña localidad del mediterráneo. Un acontecimiento que abrirá las puertas a un doloroso pasado. Una cita a la que ambas acuden sin saber qué esperar de la otra, pero conscientes de que este reencuentro será determinante para su futuro.
Y aquí me encuentro…, intentando interpretar unas notas escritas en papel de lo que ayer fueron unas frases tomadas del libro para destacar en esta reseña. Ahora, no son más que un borrón de tinta azul por culpa de mis lágrimas (¡pero seré tonta!), de la autora y, por supuesto, de la hermosa y triste ficción (a pesar de que se siente real) de cuatro amigos, Nuria, Valeria, Nacho y Elisa.
Culpable. Clara Asunción García es culpable de utilizar con arte y sabiduría un narrador en primera persona (Nuria), que atrapa irremediablemente al lector al hacerle partícipe de sus más profundas emociones y sentimientos. Asimismo, culpable de utilizar una prosa sencilla, clara, precisa que deslumbra y emociona a partes iguales frase a frase. Culpable de emplear un tono íntimo que no puede ser más acertado.
El personaje de Nuria —en continua introspección—, está exquisitamente construido. Y aunque descansa en éste el desarrollo de todo el relato, la autora ha cuidado al detalle el carácter del resto de los personajes y los ha dotado de una historia propia que se entreteje a la perfección con la de Elisa y Nuria. El resultado es una unidad sólida y coherente. Unos personajes que resultan tremendamente cercanos. Tanto, que me sentí como si fuera una amiga más de este cuarteto, alguien muy próximo a quien Nuria le estuviera “poniendo al día” de su vida y del devenir de los amigos que compartían.
Imposible expresar aquí todas las emociones que me ha despertado esta novela. Como Nuria, sentí frustración e ira hacia una sociedad que no permitía que dos chicas, más tarde mujeres, mostrasen abiertamente su amor sin temor a ser, cuando menos, juzgadas. Guardé rencor hacia Elisa, porque me hizo sufrir con sus temores, su traición, su cobardía, su abandono. Sin embargo, al final, la perdoné. Adoré y me dolí por Valeria, esa inestimable amiga tan frágil y al mismo tiempo tan fuerte, tan inestable y a la vez tan madura, poseedora de esa sabiduría precoz que poseen los jóvenes que han vivido (sufrido) demasiadas cosas. Y me enternecí cuando conocí a Nacho, un personaje cuyo inconmensurable amor por Valeria me conmovió hasta la médula y a quien acompañé y compadecí.
El pasado y el presente conviven en Nuria. Y me fascina que esta circunstancia se refleje en el modo y estructura narrativa. Nuria nos cuenta su historia, la evolución de su relación con Elisa y el destino de sus amigos mediante saltos en el tiempo. Un tiempo que abarca treinta y seis años.
No puedo decir que la novela se lee de un tirón. Es más, tampoco lo aconsejo. Es tan intensa, tan diversas y variables las emociones que te inundan, que necesitas hacer una pausa para recobrarte.
«Nunca pude volar y la niñez terminó y la adolescencia se perdió y esa amputación, esa obligación de espiar desde la sombra lo que a otros se permitía gritar a pleno pulmón, mutiló una parte vital de mí.
No nos dejaron volar y yo acuso: tú, tú y tú.»
Elisa frente al mar es una novela que denuncia la homofobia, la intolerancia y el maltrato. Una historia lamentablemente poco novedosa, porque seguro que son demasiadas las Nurias, Elisas y Valerias de este mundo que, si la leyeran, la sentirían como propia. Mujeres «a las que la vida les robó sueños, besos y un mañana». A los demás deciros que la novela no relata nada que no veamos, escuchemos o leamos en la vida real. Tan a menudo, que no sé si estamos ya algo insensibilizados ante la barbarie. A pesar de ello, Elisa frente al mar está tan bien escrita que llega al corazón. Una novela que logra hacer todo esto no merece más que el mayor de los reconocimientos.
Mi valoración: 5/5
Imagino que Clara Asunción García, autora también de El primer caso de Cate Maynes La perfección del silencio, seguirá tranquilamente disfrutando con su cerveza, su mar y su libro. No me extraña nada que se sienta feliz, dado su excelente desempeño como escritora y la buena acogida que han tenido sus libros que, particularmente, no dejaré de recomendar".

Sitio original de la reseña:
http://bit.ly/1fQJLN2


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